Natalia López

Si hay algo en lo que creo profundamente es que la personalización le está cambiando la cara a la industria publicitaria. Apuntar a un consumidor único y hacerle sentir especial destierra al target establecido en base a criterios sociodemográficos. Poder decirle por la mañana: “Buenos días, Ana. ¿Te apetece un café?” probablemente acabará inclinando la decisión de Ana hacia una marca concreta de café. La que le da los buenos días, la que sabe su nombre. Simplemente, por una razón tan sencilla como humana: porque a todos nos gusta sentirnos únicos. Realmente, las agencias de medios siempre hemos trabajado por tratar de hacer sentir esa diferencia especial, pero nunca como hasta ahora tecnología y datos habían logrado un nivel tal de sofisticación y volumen que lo permitiera.

Cuando en nuestro consumo de medios y contenidos no distinguimos si lo hacemos online u offline, claramente estamos ante el indicio de que Digital está en todo. Precisamente, bajo este título, Kantar Millward Brown convocó el pasado jueves una media jornada para compartir experiencias y conocimiento desde tres ópticas diferentes: agencia de medios, instituto de investigación y anunciante. El escenario: una nevada mañana (insólito en marzo) en el Círculo de Bellas Artes. 

Este miércoles IAB Spain organizó uno de sus desayunos temáticos en el que he tenido la suerte de participar. Bajo el título “Cómo afrontar un proyecto de Realidad Virtual”, hemos contado el enorme reto que supuso Beefeater XO. Un ambicioso proyecto transmedia que, junto con la marca, ha sido llevado a cabo por MediaCom, La Despensa, y Future Lighthouse.

La Generación Z tiene la peculiaridad de que es –hasta el momento– la única nativa digital y no migrante, algo que le confiere ciertas peculiaridades en el consumo de medios, ya que viven inmersos en el pleno auge de la transformación digital. La llegada de la Generación Z coincide con un cambio cultural en la manera de entender la comunicación y la relación con contenidos y medios. Han interiorizado el cambio de forma natural y lo reflejan en su relación con los medios. Así se refleja en muchos datos (como ejemplo los aportados por Wildness y la agencia Childwise): 

El social video es uno de los formatos que cada vez está adquiriendo mayor relevancia en publicidad por su gran aceptación entre los consumidores. Formatos, medición, duración… Son temas que nos interesan a quienes participamos en la industria. Por eso fue para mí una gran oportunidad participar, por segundo año consecutivo, en el II Foro del Vídeo Online organizado por La Publicidad.

Lo que quise aportar a la jornada fue la aproximación de una agencia de medios como MediaCom, que preconiza el Content & Connections en la comunicación, al social video. Social video que, como dije, no tiene por qué ser viral video.

Lo audiovisual triunfa: El vídeo es el rey. Este furor se materializó con YouTube desde su fundación en 2005, pero ahora las principales redes sociales se apuntan a la carrera espacial del vídeo. No hay más que ver cómo desarrollan funcionalidades para compartir contenidos propios (Facebook Live) o, en su defecto, adquieren otras (Twitter con Periscope). Pero, si hay una red social que ha desatado la fiebre entre los adictos al vídeo, ha sido Snapchat. Sus números, nada menos que 10.000 reproducciones diarias según Bloomberg, han atraído las miradas de todos. Especialmente la de Facebook, que a principios de agosto lanzó Instagram Stories para competir de forma directa con el mismo formato. ¿Qué tienen estas redes sociales para haber encandilado al público millennial?

Pasamos 46 minutos de media mirando Faccebook, según cifras de la propia red social, y cada segundo se generan 41.000 posts, 1,8 millones de ‘me gusta’ y 350 gigabytes de datos, en palabras de Qmee. La irrupción de otras redes sociales en el terreno de juego (Twitter en 2006, por ejemplo), hizo pensar que el fin de Facebook estaba cada vez más cerca, pero nunca llega. Es más, se encuentra en su mejor momento. Desde su fundación en 2004 no para de crecer en número de usuarios, 1.710 millones según los últimos datos, y tampoco lo hacen sus ingresos (5.825 millones de euros, un resultado 60% mejor que el de hace un año). Lo contrario le ocurre a Twitter, que parece estancado en su crecimiento incluso con los nuevos productos e innovaciones. Entonces, ¿qué es lo que hace que estemos tan enganchados a Facebook?

Siempre me ha gustado participar en charlas sectoriales, debates y eventos. Es un pretexto para poder compartir con otros colegas opiniones y reflexiones, y enriquecer así el punto de vista personal. Precisamente, el otro día me invitaron a participar en una mesa redonda en el marco de Zinc Shower 2016. Bajo el título ‘Transformación en la Publicidad a través de la Programática’, pudimos intercambiar impresiones Mamel Redondo –Director Marketing Digital en El Corte Inglés–, Remi Boudard –Account Director EMEA de AppNexus– y yo, moderados por Israel Ruesga –Head of Programmatic & Data en Prisa Brand Solutions–.

Ante la proliferación de los adblockers, estimulada tras la última actualización de Apple al iOS9, Axel Springel parece ser el primer editor de contenido en Europa en ofrecer una alternativa a su uso. Bloomberg publicaba estos días en qué consistiría esa propuesta: o los lectores suprimen los bloqueadores de publicidad o deberán pagar una cuota de 3,40 dólares mensuales para acceder a contenido de Bild. Una decisión que, por volumen (Bild cuenta con 16 millones de usuarios únicos mensuales), supone un verdadero golpe en la mesa por parte de los editores, que buscan soluciones a la incertidumbre creada en torno a su principal fuente de financiación: la publicidad.

Hace unos unos días celebramos el Digital Day en MediaCom y tuvimos la suerte de contar con cuatro ponentes estupendos. Cada uno de ellos, desde su experiencia profesional, nos habló del apasionante reto que se nos presenta en los tiempos que corren: alcanzar al consumidor en un mundo digital e hiperconectado. La publicidad y el mundo de la comunicación en general se adaptan a marchas forzadas a este hecho con creatividad y soluciones innovadoras que se mejoran cada día.

Pero, ¿Cuáles son los ingredientes para una comunicación efectiva y adaptada al consumidor en el universo online?

Se reabre estos días el debate acerca de la necesidad de consensuar nuevas métricas en digital referentes a la visibilidad de los anuncios. Métricas que favorezcan la comparación entre los medios tradicionales con los digitales y que permitan analizar los resultados de la inversión publicitaria de las marcas. Una especie de GRP televisivo, pero aplicado al entorno digital. Algo así como un eGRP.

La industria estadounidense ha tomado las riendas para tratar de homogeneizar, bajo parámetros consensuados, esta medida. De momento, se ha cimentado la base de la ‘viewability impression’. Para considerarla como tal, el anuncio debe ser visible, al menos, en un 50% de píxeles y durante un segundo como mínimo.