Realidad aumentada: La obsesión por hacer real un mundo paralelo

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A estas alturas, el que no haya oído hablar de Pokémon Go o de Snapchat es porque no vive en este planeta. Lo primera ha sido el boom del verano, llegando a registrar 100 millones de descargas antes de cumplirse un mes de su lanzamiento. Lo segundo es la red social millennial de moda. Con permiso de Instagram Stories que vio la luz el pasado 2 de agosto y que, de momento, no le da muchos dolores de cabeza a Snapchat.

¿Qué tienen en común estas dos apps, Pokémon Go y Snapchat? La realidad aumentada (RA): Esa tecnología que mezcla en nuestros dispositivos el mundo físico en el que vivimos con otros mundos virtuales a través de las imágenes.

La realidad aumentada muestra en nuestro smartphone o tablet lo que está delante de la cámara y añade además, otros elementos. En Pokémon Go podemos ver la calle en la que nos encontramos y en ella se integran Pokémon virtuales a los que cazar; en Snapchat, tras el reconocimiento facial, es posible cambiar la apariencia de la cara, añadirle orejas de animal o complementos, ponerle textos o stickers con emojis… Ambos mundos convergen de manera sencilla en nuestra pantalla, aunque lo hagan de forma diferente: Lo virtual se superpone a lo real en forma de imagen interactiva, texto o figuras en 3D. Sea como fuere, acumula adeptos cada vez con mayor facilidad. Al dato sobre las descargas de Pokémon hay que añadir los datos de Snapchat: 54 millones de visitantes únicos (según datos de comScore) que emplean entre 20 y 30 minutos diarios en enviar snaps (afirmaba hace poco Business Insider).

Aunque parece que los únicos usos de esta tecnología son el ocio y el entretenimiento, si bien tiene múltiples aplicaciones más allá de los snaps y las pokeballs que han colocado a la realidad aumentada en el punto de mira. El aprendizaje a través de realidad aumentada permite, por ejemplo, proyectar los músculos, huesos y órganos del ser humano sobre una persona para visualizarlos con facilidad al lado de sus nombres. También es posible apuntar al cielo con el smartphone de noche y ver en la pantalla un mapa de las constelaciones.

Se le augura un futuro muy prometedor en el sector de la logística. Con el auge del e-commerce (ha crecido un 27% según las últimas cifras de CNMC) se postula como una técnica útil de búsqueda de pedidos, mostrando datos en smartphones o smartglasses. Lo hemos visto proyectando la velocidad de ruta de algunos taxis en la luna delantera o en espejos inteligentes que proyectan ropa sobre nuestro cuerpo sin necesidad de probárnosla… Todo un mundo de posibilidades a explotar.

La realidad aumentada tiene la ventaja de ser una innovación muy inmersiva y con gran proyección de futuro para las marcas porque hace que el usuario se meta de lleno en lo que está viendo. Es por ello que muchas marcas han decidido incorporarla en su estrategia. Al hilo del éxito de Pokémon Go, McDonald’s decidió pactar con Niantic (la empresa desarrolladora del juego) para convertir miles de sus restaurantes en gimnasios Pokémon y en Pokeparadas. Esto significa que los usuarios tienen que pasar tiempo en las localizaciones elegidas por la cadena para ganar puntos y pasar de nivel. Antes de eso, IKEA ya vio el potencial de esta tecnología creando  un catálogo para visualizar cómo quedarían los muebles en el espacio real de nuestra casa. En el sector retail no se quedan atrás y la usan para la interacción virtual con productos a través de la pantalla, en la que podemos moverlos y verlos desde cualquier ángulo. Este último sistema también puede mostrar información adicional de lo que deseamos comprar (tamaño, ingredientes o materiales, precio, productos relacionados…) La realidad aumentada se va normalizando y se aplica en todos los ámbitos y sectores. El público, tanto nativo como inmigrante digital, la ha acogido muy bien por utilidad y entretenimiento, de ahí que sea una de las tendencias que veremos crecer en los próximos años con una aplicación cada vez más sofisticada en el Marketing. 

Foto | Layar Spain