El poder del contenido en el vídeo online

Escrito por 

Cuando hablamos de ‘Contenido’ en el ámbito de la Comunicación y el Marketing, probablemente lo primero que se nos viene a la cabeza es la imagen de un hombre lanzándose desde la estratosfera. Una de las más impactantes acciones de marketing de contenidos desarrollada hasta ahora y abanderada por Red Bull.

Me parece un buen punto de partida para hablar del contenido en el vídeo online, tema del que me invitaron a hablar en el Seminario de Innovación en Medios, organizada por la Universidad Jaume I de Castellón.

Félix Baumgartner, ese hombre que saltó desde el espacio, recibió múltiples elogios y se convirtió en uno de los hombres más famosos del momento… A Red Bull le valieron los mayores reconocimientos y la elevó a la que mejor acciones de contenido hace invirtiendo gran parte de sus presupuestos de marketing en producciones audiovisuales. Con esto, no necesitan invertir en compra de medios.

Las marcas utilizan los vídeos online con distintos fines: construir branding, generar notoriedad de marca, lograr el engagement con el usuario, presentar el lanzamiento de nuevos productos, informar sobre la empresa o sobre el producto, fidelizar clientes…

En España, nueve de cada diez profesionales afirma que el vídeo online ha tenido un impacto positivo en su empresa. Y es que las imágenes dicen más que las palabras y captan más fácilmente la atención. La combinación de imágenes en movimiento con los sonidos emanan un mágico poder envolvente. Las marcas, por tanto, pueden comunicar emocionalmente para llegar al corazón del consumidor y ayudarle como guía en su viaje hacia la compra.

¿Qué es lo que más le estimula para verlos? Un estudio de Millward Brown revela que la primera razón es que trate una categoría o tema de su interés. Otros motivos es que sea divertido (el componente del humor junto a la sorpresa actúan como ganchos positivos), que aporte un beneficio (un descuento, una promoción), que sea sobre una marca a la que se sigue, o que desde los primeros segundos transmita algo intrigante que despierte la curiosidad de querer ver más.

La publicidad en vídeo, además, es aceptada por la mayoría de los usuarios. Un 75% la aprueba a cambio de acceder a contenidos gratuitos, y un 44% acepta las cookies para recibir publicidad personalizada. Si en el vídeo publicitario hay una historia atractiva que interese al consumidor, es muy probable que se anime incluso a compartirla. De esta manera la comunicación de la campaña pasa de medios pagados o propios a los ganados, lo que genera así conversaciones que finalmente se convierten en conversiones.

Tal es el poder del vídeo online, que en el corto plazo asistiremos al auge de nuevos formatos, de creatividades pensadas ad hoc en vídeo para el medio digital. Formatos como vídeos de consumo interactivo, que tengan sentido sin sonido (o subtítulos), duraciones adaptadas a cada tipo de plataforma e inclusión de nuevas tendencias, como el vídeo 360º.

Las marcas –y las agencias– se enfrentan hoy, con el vídeo online, a la adaptación técnica del contenido a cada dispositivo y tamaño de pantalla, así como a saber en qué momentos del día está más receptivo y abierto el usuario. Grandes retos para explotar una poderosa herramienta que –vaticino– seguirá siendo tendencia a lo largo de 2017.