De compras desde el sofá

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El otro día estaba hablando con una amiga sobre lo emocionada que estaba porque desde su perfil de Instagram, se había comprado, en “un solo click, tía”, un vestido para una boda que tenemos en septiembre. No pude evitar sonreír al escucharla, la deformación profesional, a veces, me hace olvidar que soy una consumidora más.

Instagram no es la única red social que piensa en los comercios, ya que Snapchat tiene un opción similar, aún en modo prueba, para que simplemente deslizando la imagen los usuarios puedan acceder a la plataforma Discover. 

No podemos obviar que las redes sociales han trasladado los tradicionales escaparates a pie de calle a nuestra pantalla del móvil. Nada más sencillo para las marcas, que bien en su perfil o bien con enlaces patrocinados, nos muestran sus productos y nos redirigen a su web.

La novedad es que la red social de fotografías ha incluido una nueva opción que simplemente al tocar con el dedo, por ejemplo, encima de un vestido, nos permite identificar el modelo, el precio y simplemente pinchando nos abre la web de compra del producto. También se puede poner una galería de fotos o carrusel, en los que se ven todas las variantes del mismo modelo. Es decir, sin abandonar nuestro perfil podremos comprar cualquier producto, eso sí solo físico porque Instagram todavía no ha autorizado los productos digitales.

Una combinación de éxito, en la que al poder de la imagen de Instagram, se suma la moda y el diseño, creando una apuesta ganadora. Así lo confiman los datos, por ejemplo, de @Lulus,una tienda que ha visto cómo desde que lanzó esta opción ha recibido 1.200 pedidos y 100.000 visitas en su web.

El secreto del éxito está claro, Instagram ha sabido adaptarse al nuevo funnel de compra del consumidor, lleno de micromomentos y diferentes touchpoints a lo largo del día. Sabe que ya no es un embudo lineal, sino un complejo fractal. Y, además, simplifican todo el proceso, al reducirlo a un par de clics.

Las compras en el Siglo XXI son como El cupido virtual de las apps: Te permiten elegir con un simple deslizamiento de dedo, desde el sofá de tu casa. Rápido, sencillo y cómodo ¿qué más podemos pedir a una tarde de compras?