Me pone una hipoteca y cuarto y mitad de solomillo

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Esta mañana mientras tomaba mi primer café consultaba los diarios económicos como cada día. La noticia destacada es que el BBVA comenzará a vender carne gourmet en su canal de ventas. Más allá del chascarrillo de pedir un préstamo y un filete premium, la entidad financiera está diversificando su negocio y comienza a competir con otros players, alejados de su core business, como puede ser el caso de Amazon y su servicio Prime Now.

Amazon y BBVA no son los únicos, Deliveroo también ha pasado de repartir comidas a cocinar sus propios platos y varios supermercados se han sumado ya a la comida lista para llevar y disfrutar en casa. No es una moda pasajera ni fruto de un capricho, ya que el 46% de los consumidores compra frecuentemente comida preparada como indica Aecoc, Asociación de empresas de gran consumo.

 

 

Ha llegado el momento de entonar un réquiem por las compras tradicionales, observar cómo se han modificado nuestros hábitos de compra (botones que rellenan tu nevera con solo pulsarlos, altavoces inteligentes, etc…) y cómo está evolucionando el rol de los supermercados, frente a la aparición de nuevos competidores. 

De hecho, desde Nielsen apuntan que el supermercado se está convirtiendo en ‘la madre que nos cocina’. Nos falta tiempo y hemos pasado del take away al ready to eat. ¡Adiós al táper de croquetas!

Estos no son los únicos cambios que veremos en los próximos años, en los que la experiencia de usuario será clave. El último estudio de EVVO Retail, SuperLab, sugiere la utilización de la Tecnología como herramienta fundamental para hacer la compra y romper las fronteras entre la tienda física y la tienda virtual y siempre con una orientación customer centric.

Ir a hacer la compra siempre se ha asociado a una actividad poco agradable y con la llegada del ecommerce ha quedado relegada a un segundo plano, por lo que habrá que rediseñar el proceso de compra y ofrecer nuevas experiencias a los consumidores.

El mismo estudio identifica las siguientes tendencias como fundamentales para los supermercados que quieran sobrevivir en un futuro no muy lejano:

  1. Dirigido a todos los públicos
  2. Ruptura de barreras físicas y digitales, en la que asistentes virtuales nos ayuden a hacer la compra o nos recomienden, según nuestro historial de compras. Primarán la experiencia, atención y el trato. 
  3. Gran protagonismo del móvil en el proceso de compra.
  4. Tecnología al servicio del consumidor
  5. Atención personalizada en vez del autoservicio.
  6. Valores éticos y sostenibles

En definitiva, el supermercado cambia y se convierte en un punto de encuentro en el que poder quedar y tomar un café, socializar, aprender a cocinar nuevos platos, descubrir nuevos alimentos o simplemente bajar a comprar la comida y no cocinar ese día. Puede parecer aún lejano, pero no está tan lejos ofrecer experiencias para generar engagement, conocer al consumidor y facilitar su proceso de compra. 

Solo así se creará un vínculo con el consumidor, convirtiendo la experiencia de compra en un momento lúdico, agradable y sobre todo, sencillo.