Series de producción propia: la lucha de TV y nuevos medios por el favor del público

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Hace días leíamos que YouTube se sube al carro de la producción audiovisual. Lo hace a través de una serie basada en Step Up, un éxito de taquilla que protagonizaron Channing Tatum y Jenna Dewan en 2006. La película cuenta la historia de dos jóvenes que aspiran a ser bailarines profesionales. YouTube ha visto su potencial y ha decidido estrenarse como productora de series basando su primer proyecto precisamente en ese film. Esta vez la plataforma de vídeo más famosa de Internet quiere estar detrás de la producción de la serie y convertirla en producto propio.

Se suma así a la estela que deja Netflix, productora de series como Narcos, y últimamente en boca de todos por su llegada a España el pasado mes de noviembre y con años a sus espaldas de suscriptores, ahora online. Comenzó a ofrecer su servicio de suscripción en 1999.  En 2011 vio el potencial de la adquisición de contenido original y empezó a emitir House of Cards, la exitosa serie protagonizada por Kevin Spacey.

HBO es otra de las productoras que está dando que hablar últimamente, ya que en octubre de este año aterrizará en España. Se podrá acceder a su contenido a través de aplicaciones disponibles en smartphones, tablets y desde la propia web. Y permitirá, según se comenta, ver estrenos en directo.

Se perfila como serio competidor de Netflix (cuyo catálogo en nuestro país alcanza el 20%) La trayectoria de HBO como proveedora y productora de contenidos es mucho más larga (empezó a emitir contenido original a partir de 1998 con series tan conocidas como Sex and the City, The Sopranos y Six Feet Under) Pero es otro de los players en la batalla por conseguir suscriptores en el mundo online.

En esta batalla encontramos también a Amazon, que comenzó siendo un portal e-commerce y ya ofrece su servicio Premium para fidelizar clientes. Ser Premium no sólo incluye envíos más rápidos de pedidos, sino que permite disfrutar de un repertorio amplio de contenido audiovisual. Si la incluyo en este post es porque también tiene trayectoria como productora de series, que se inició con Transparent, protagonizada por Jeffrey Tambor en febrero de 2014 y que consiguió llevarse dos premios Emmy, al Mejor actor de comedia y Mejor Dirección.

Todos estos ejemplos nos muestran cómo las series están adquiriendo casi la misma importancia que las películas cara a la producción y distribución. Nada es suficiente para competir por la escasa atención del usuario, que hoy apuesta por consumir contenidos de calidad y por la libertar de elegir el momento de visualización. Y hacia ahí deben orientarse industria y medios.

Esta tendencia ya la comenzaba hace años la televisión cuando apostó por la producción propia con series, películas… Y desde hace tiempo ofrece la posibilidad de consumir todo su contenido en diferido mediante streaming, lo que ha contribuido a la caída en minutos de visualización de la pequeña pantalla. La flexibilidad horaria que permite Internet, más acorde a nuestro día a día, ha motivado el cambio también en la oferta.

Todos estos players han comprendido que el mundo, al igual que los usuarios, es digital. Ante tantos nuevos jugadores, los medios ‘tradicionales’ se están transformando –y de hecho, algunos como la TV, lo están haciendo bien– para adaptarse al nuevo consumo de contenidos y no extinguirse. Pensemos que ha pasado de ser simplemente un compendio de canales a ser además distribuidor y productor de contenido. Siguiendo la teoría evolutiva, lo que está claro es que quien se lleve el favor de la audiencia será quien se adapte a su consumo y preferencia. Una audiencia que sale ganando al ver cómo la oferta de contenidos de gran calidad se amplía.  

Foto | Centro de Estudios Ciudad de la Luz