Animación: a los millennials les encantan las historias de dibujos animados (¿y a quién no?)

Escrito por 

¿Recordáis a Matilda? El año pasado nos enseñó a derrotar al monstruo de las toallitas con una papelera para ahorrar agua y cuidar el medio ambiente. Y este año ha vuelto para darnos consejos de ahorro de agua en casa. La campaña que Canal de Isabel II lanzó el año pasado tuvo mucho éxito y repercusión en redes sociales. El objetivo era concienciar tanto a niños como a adultos mediante un código sencillo: a través de dibujos de animación. Pero Matilda no ha sido la única protagonista animada, ni mucho menos, en una campaña publicitaria. Son muchas las marcas que deciden usar este recurso para impactar a su audiencia.

Las marcas tienen en el cine y en la TV sobrados ejemplos de producciones animadas de éxito. No en vano, según Forbes la película más taquillera del mundo fue Avatar (2009), con una recaudación de 2.788 millones de dólares a nivel mundial y la número 5 es Frozen, el reino de hielo (2013). Todos hemos visto el ascenso de Pixar entre el público joven y adulto, que recibe con fervor cada una de sus nuevas películas en las salas de cine y lo postea en sus redes sociales. No hay más que ver, por ejemplo, el éxito y la popularidad que cosechó Inside out (Del revés) en 2015. Los dibujos animados ya no son sólo cosa de niños.

 

Aunque es verdad que tradicionalmente son ellos los que consumen este tipo de productos, los millennials son una generación también muy predispuesta a ver dibujos animados en su tiempo libre. Crecieron con Dragon Ball Z y Pokemon y a muchos, a día de hoy, les gusta Hora de aventuras, Bob Esponja o Historias Corrientes. Conscientes de esta realidad, en Estados Unidos han apostado por series en formato de animación destinadas a un público más adulto, como Bojack Horseman o Rick y Morty. Y muchas agencias creativas se inclinan por este código a la hora de crear anuncios.

 

En el plano nacional, y en el marco de la publicidad, no podemos olvidarnos de Justino y la enorme repercusión y éxito que cosechó hace dos años. Gunn Report lo proclamó en febrero de este año como el anuncio más premiado del mundo. Otro hito de la animación que ha poblado nuestras calles de niños y jóvenes pendientes de sus smartphones el verano pasado, esta vez, eso sí, desde el mundo de los videojuegos fue Pokémon Go. Aunque parezca mentira, pese a que ya se ha pasado el boom inicial, este año sigue teniendo seguidores y jugadores acérrimos.

 

Lo audiovisual impacta mucho más, y así lo demuestran estudios como el de Wyzowl, que demuestra que el 90% de la información que llega al cerebro es visual (y es la que recordamos mejor). Además, el marketing basado en imágenes es 40 veces más susceptible de ser compartido en redes sociales. Por eso no es de extrañar que muchas marcas prefieran expresarse a través de dibujos animados para acercase tanto a pequeños como a jóvenes y adultos de una manera divertida, cercana y sencilla. Teniendo en cuenta que se dirigen (y así lo harán con el grupo de consumidores que tendrá más poder adquisitivo en los próximos años) a personas que han crecido y madurado en un entorno centrado en lo audiovisual y multipantalla y a las que les fascina que les cuenten historias y les emocionen. ¿Existe una manera mejor de hacerlo que con dibujos animados?

 Foto: Yuri Levchenko