Dar la nota en Redes Sociales

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Bisbal, Chenoa, Bustamante o Rosa de España ya son personas (y personajes) del imaginario colectivo. Todos (bueno, no todos vale, pero sí muchos), lloramos/lloraron cuando Rosa no ganó Eurovisión o cuando Chenoa salió en chándal a la calle con el corazón roto. Hace 16 años que Operación Triunfo irrumpió en el hogar de los españoles mediante la Televisión y han hecho falta muchas ediciones, sin pena ni gloria, para que vuelva a convertirse en un fenómeno de masas.

 

Más allá de la selección de concursantes, de sus prodigiosas voces o naturalidad en la Academia, en lo que sí estamos de acuerdo es que este programa ha supuesto un revulsivo en la audiencia y una poderosa lección para las cadenas: la audiencia ya no es cuestión de share en la noche de la emisión, sino que hay que dar, además, la nota en redes.

 

Operación Triunfo es un ejemplo inspirador para los profesionales de nuestra industria porque muestra cómo:

 

  • Un buen contenido capta la atención de la audiencia y debe ser omnicanal: No sólo está pensado para Televisión, también tiene un canal de Youtube, está en redes sociales... 

 

  • Las redes sociales son importantes para generar engagement. La batalla por la audiencia se ha librado en Instagram, donde los concursantes cuentan su día a día, y en Twitter, donde el público ha podido encontrar respuesta de los profesores de la Academia, se ha ofrecido información cuidada y relevante del concurso... El éxito habla por sí solo: Cada gala se ha convertido en Trending Topic.

 

  • La poderosa combinación de TV e Internet. Su canal ‘En directo’ en Youtube acumula picos de audiencia que superan las 30.000 personas; las reproducciones de vídeos superan el millón de visitas y están orientados a móvil,

 

Para las voces más negativas que decían que Internet acabaría con la Televisión ha quedado demostrado que el mix de Televisión y Digital es muy poderoso para crear conexiones con los consumidores. De hecho nunca antes se había consumido tanta televisión; tan sólo hemos cambiado el mando por el móvil. Tal vez falta innovación para encontrar formatos que vuelvan a poner a la audiencia en alerta de emisión. Mientras llega otra revolución OT, y aunque esté difícil perder la esperanza de ganar Eurovisión, no está mal que le sigamos la pista a Paquita Salas. 


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