¿Qué es eso de la Curación de Contenidos? I

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La revista Control organizó el primer foro Curación de Contenidos en la era digital y nosotros, firmes creyentes en el poder de los Contenidos y su papel clave a la hora de establecer la conexión con el consumidor estuvimos como patrocinadores.

El término Curación – más allá de los museos o de los jamones– hace referencia al trabajo humano –sí, lo hacen personas– que seleccionan y adaptan contenidos para marcas mediante herramientas tecnológicas avanzadas.

 

Javier San Román, editor de la revista, puso un ejemplo muy visual para comprender la curación de contenidos en un maremágnum de contenidos. Habló de que cuando hay una inundación no escasea el agua, escasea el agua potable. 

 

Javier Leiva-Aguilera, consultor y formador Online, comentó que el rasgo diferencial de la curación consiste en aportar un valor en sí mismo, respetando la esencia de la marca para  la que se trabaja y pensando en la audiencia. 

 

También participó Cristina Iraizoz, fundadora de Curadores, y defendió el papel de los curadores de contenidos en la economía de la atención, ya que existe una demanda insatisfecha de usuarios que quiere leer contenidos bien seleccionados.

 

Adrián Chinchilla, nuestro Head of Content, comenzó su ponencia hablando de la palabra contenido, que en muchas ocasiones es engañosa, ya que se define como ‘cualquier cosa que está dentro de otra’.

 

El contenido no debe ser una imposición para las marcas. Existen toneladas de contenido, así que antes de lanzarte piensa qué quieres conseguir, cómo funciona tu categoría o cuál es el estatus de una marca.

 

Una vez que hemos decidido que una marca necesita una estrategia de contenidos hay dos aproximaciones diferentes: llegar a la audiencia y tener una audiencia.

 

Para llegar a la audiencia necesitamos contenido publicitario, alineado con la campaña, con una presencia clara de marca, con una segmentación eficaz, con un alcance adecuado y con KPIs a corto plazo. En este caso es cuando el objetivo es básicamente cuantitativo, con objetivos de marketing pasivos y cuando la marca debe hablar de sí misma.

 

Por otro lado, el contenido editorial sirve para cuando los objetivos cualitativos, objetivos de marketing activos y cuando la marca habla también de otras cosas.

 

Adrián también recordó que vivimos inmersos en una batalla por el tiempo: libramos una guerra para tratar de asegurar el tiempo y la atención de nuestras audiencias.

 

Algo que requerirá mucho más esfuerzo de lo que ha supuesto hasta ahora. Las marcas no sólo compiten contra Coca-Cola, Mapfre o Audi. También compiten contra Marvel, Beyoncé o la Fórmula 1. 

 

Las marcas que quieran formar parte del futuro tendrán que pensar como agencias de medios, aportando un valor a las audiencias.